|
|
|
Bien, antes de continuar platicándoles acerca de este tema del que muchísimo todavía se habla y se rumora hasta con los profesores, aclaremos una cosa: decimos esto porque nos interesa informar de algo que está ocurriendo y de una forma demasiado grave, nosotros —los escritores y demás fotógrafos— nos encontramos siempre en todo lugar, y la prueba está en que entre clase y clase investigamos acerca de lo que ocurre y además si éste es un tema del que mucho se dice. Porque estamos para dar lugar a lo que como jóvenes nos interesa, y no nos hagamos pendejos ya que es muy evidente que estos temas ya no son vistos tan tabúes como los mayores piensan y es algo que realmente está sucediendo en la basofia de la sociedad; porque basta, necesitamos hacer consciencia de todo esto y necesitamos explicarlo. Además este blog no sólo es propiedad mía, cualquiera puede ser partícipe de éste, por lo que tenemos colaboradores de confianza y sólo nos atrevemos a publicar la veracidad, aún cuando ésta sea tan fuerte, y no nos importa. ¡Esta es nuestra verdadera, libre libertad de expresión! No nos asustan los comentarios, porque sabemos que la gente sin criterio pues nos tiene sin cuidado y no nos atevemos a contar supuestos. Decimos esto porque es alarmante lo que sucede y nadie quiere hacer nada al respecto por lo que nos preocupa que la situación empeore si no se hace algo al repecto.
Aclaramos, somos jóvenes y tomamos ya sabias decisiones... y así como les viene valiendo que esto suceda a menores de dieciséis años, ¿habrá problema con nosotros en cuando a ser adictos? Sí, lo decimos delante de miles de personas que nos visitan y saben de nosotros. Es evidente, pero tampoco ya no tenemos doce años y es hora de abrirnos a nuevas espectativas y no vivir sólo de chocolates y refrescos. Cuántas veces he mencionado en el blog sobre cómo se festeja y celebra una fiesta, ¡porque por favor! Ya no somos tan infantiles y vivimos demasiados cambios como para no hacer nuestra *Vida* un poco más LEVE y relajarnos con los amigos, pasar un rato agradable y sobre todo saber beber, fumar, y probar otras cosas a las cuales no estábamos un tanto acostumbrados; ¿o qué? Por el siemple hecho de que nos falten dos años para la mayoría de edad no significa que no seamos responsables en lo que hacemos. Sabemos y grandes rasgos lo que es una adicción, no cualquier hijo de vecina puede hacerlo y decirnos qué hacer. Nosotros decidimos qué hacer con nuestro cuerpo y hasta dónde llegar sin que haya graves consecuencias. Tenemos el apoyo de las autoridades de nuestra institución educativa, ya que siempre buscan fomentar la sustitución de componentes adictivos, tanto así que son muchísimas las conferencias que se imparten en nuestra escuela, sabemos lo que éstas producen, sabemos lo que es el sexo y ya no verlo de manera tan morbosa, sino como una digna representación de que evidentemente estamos en crecimiento y madurando en nuestra forma de pensar y tomar decisiones. Repito, a nosotros nos viene valiendo lo que piensen de nosotros, pero tampoco estamos conformes de que empiecen a decir miles y miles de falacias contra nosotros que sólo nos dedicamos a que la basofia de la sociedad en la que vivimos hoy en día, se dé cuenta de las graves consecuencias si esto no se dietiene a tiempo. ¡Hagamos valer la verdadera, libre libertad de expresión!
«Sobre nuestras tentaciones...»
Revisando por Internet, me econtré a mi amiga Wikipedia después de haberme acordado de que en la escuela nos dieron una plática —de esas de las que mencioné un poco más arriba— de las sustancias adictivas y la farmacodependencia, pero hubo una del tipo éxtasis que nos hizo reflexionar. A ver, si reunimos toda la información que tenemos acerca de los niveles de drogas, podemos bien a bien, llegar a la bonita conclusión de que las tachas son lo más viable. Al principio me puse a meditar: «¡Qué estúpido, buscando siempre lo que menos nos haga daño!», y la cosa es que es muy cierto. No nos hagamos imbéciles, todos en alguna ocasión de nuestras errantes vidas nos hemos puesto a cuestionarnos —¡vaya!— sobre qué se siente en una de esas, tanto mis amigos como yo nos ha entrado muchísima duda al probar una de verdad y verificar sus efectos; pero volvamos con el MDMA y es que checando sus efectos no creemos que produzca adicción o siquiera dependencia alguna, de hecho, investigando más a fondo, encontramos que el éxtasis es una de las drogas —si es que así se le puede llamar— con el menor índice de dependencia, por lo que deducimos que con probar no pasará nada y quién sabe si sea cierto. Agarrando de nuevo el libro de «Quiúbole con...» en el tema perteneciente a lo que estamos tratando en estos momentos, pues a leer lo que nos interesaba y pues nos salieron conque siete de cada diez personas se vuelven adictas con otro tipo de drogas a la primera vez que son partícipes de probarlas, esto se debe según al autoestima de cada persona por lo que se generan dependencias al uso de cualquier sustancia que mejore el estado de ánimo de las personas, así que pensándolo bien habrá que tener nuestra mente en orden y sin problema alguno. Sabemos bien que esto no nos ayudará a librarnos de problemas, pero sí las relaja y cañón. Bien, que si no lo digo me puede ir mal... los profesores no están de acuerdo con esto que les acabo de mencionar y es que quizá sea por experiencia y por eso es que se atreven a decir cosas algo ciertas. Recuerdo que alguna vez mi hermano mencionó algo parecido, y es que es innegable la curiosidad... de esa por experimentar algo que normalmente no sucede, lo raro es que no le tenemos miedo alguno y yo era de las personas que pensaba en la posibilidad de tenerle miedo a lo desconocido. La culpa —si es que podemos llamarla así— la tienen los medios de difusión ya que nos han hecho creer que las drogas son muy normales, tanto así que ya somos esclavos de ver sus anuncios en la TV.
«¿Si ese fuera gay o esa lesbiana, qué harías?»
Y el tema subió de tono, a tal grado que nos hicimos esta pregunta y encontramos muchísimas opiniones por parte de todos nosotros y llegamos a la buena conclusión de que somos homofóbicos y que a las mujeres responden con cara de asco y es que todavía en México esto no es visto con buenos ojos y les digo por qué... hace varios días en nuestra clase de Formación Cívica y Ética estuvimos discutiendo ya que pasaron a exponer eso a lo que llamamos «Identidad de Género»; fácil nos habremos llevado como más de media hora intentando hacernos creer que esto es normal. Pero por favor, es que no hay derecho, haciendo cálculos en dos grupos, el setenta y cinco por ciento de los alumnos no ve bien esta situación y menos a nuestra edad por ser tan formativa y definir nuestra personalidad, y desenvolvernos en el aspecto social. Es cierto y para qué negarlo, tanto nosotros hombre como ellas mujeres diferenciamos muchísimo en nuestra forma de pensar y de tolerar a la gente diferente... hay más gays que lesbianas, pero hay más mujeres que hombres por lo que nos falta poco por verlo más normal y esto ya nos está dando miedo, ¡por eso digo que ya no hay derecho! Sólo en una cosa concordamos y decidimos hacerlo posible en nuestra *Vida* diaria y hacerla más LEVE, así que nuestra conclusión al ver pasar a un gay o lesbiana fue lo siguiente: golpearlo hasta hacerlo entrar en razón. ¿Pero qué razón? Que todavía no es bien visto en la mugre sociedad de la cual también son partícipes y que entiendan que su identidad es una minoría por lo que se debe tener más respeto para la gente de la cual está haciendo el intento por no discriminarlos. Vaya, siquiera sean discretos y no lo griten a los cuatro vientos porque entonces sí nos veremos en la penosa necesidad de golpearles hasta matarlos a todos. Por primera vez quedamos de acuerdo en este punto, ni las mujeres ni hombres toleramos este tipo de exhibiciones y menos en público cuando hay pruebas de ello en espacios públicos. ¡Basta a esto, no?
Bien, ahora me queda hacer una lista... es la conclusión a la que llegamos en nuestro grupo. Las mujeres dieron su opinión de nosotros. Y los hombres dimos nuestra opinión de ellas; aunque después nos estuviéramos arrepintiendo de lo que habíamos dicho. No sé si tengamos razón, pero creo que ya quedó claro en nosotros que de tanto mujeres como hombres nos merecemos respeto mutuo en la sociedad. Pero aclaramos, que los gays y las lesbianas no serán bien vistas —¿o vistos?— en la sociedad durante mucho tiempo. Les dejo con la lista:
Las mujeres son:
-
Muy bellas y que sin ellas, nadie existiría.
-
Muy buenas y más luchonas.
-
Lo más bonito que hay en la tierra.
-
Iguales a los hombres.
-
Más locas —eso ni dudarlo.
-
Indispensables para los hombres.
-
Capaces de igual modo para desarrollar lo mismo que los hombres.
-
Reconocidas en sociedad y merecen respeto —si es que se dan a respetar.
-
Más razonables.
Los hombres somos:
-
Indispensables —para cualquier cosa, así dijeron.
-
Indecisos para demostrar lo que sentimos
-
Unos pervertidos que sólo pensamos en sexo —¿qué hombre no lo hace?
-
Difíciles de entender —y descifrar, agregaría yo.
-
Nos cuesta trabajo entender que somos iguales a las mujeres —¿pero en qué aspecto? Chéquenlo.
-
Inseguros de nosotros mismos.
-
Groseros e inmaduros.
-
Machistas —¿pues si no, cómo?
-
Menos metiches.
-
Insensibles y no nos gusta perder.
-
Morbosos e infieles.
A ver, a ver, a ver... de veras que ellas se manchan con nosotros. Pues ni negarlo, de verdad que somos de pensamientos y con perspectivas muy diferentes. Todos participamos en una pregunta a la cual llegamos a una agradable conclusión:
«¿Qué idea tienes del otro sexo?»
«Que debe ser visto con el mismo respeto e importancia ya que todos somos partícipes de la sociedad —mugre sociedad— en una comunidad y debe, cada quien, ser reconocido de la misma manera. Aunque a veces nuestras opiniones sean muy diferentes y nuestros objetivos no sean los mismos».
Bien, pues yo los dejo y por ahora no nos queda más de otra que andar aguantando a los sexos diferentes a nosotros —hombres y mujeres—, ya lo dijimos y creo que nos costará cambiar de opinión. ¿Tienes algo qué decir? No lo dudes, ésta es tu comunidad reflejada. No discrimines, finge estar bien e intenta seguir con lo que te interesa. Fomentemos el respeto para quienes sí lo merecen. ¿Vale? Nos vemos y ánimo. Los dejo con el video en Google del Angie's Party de este pasado primero de Marzo.
Versión para imprimir.
|
|
Hola, me da gusto nuevamente de tenerlos aquí, siempre cerca de nosotros; no sólo porque nos sentimos tan vivaces como siempre, sino porque ya es tiempo de hacer valer completamente nuestra verdadera libertad de expresión. Porque tenemos los ojos abiertos y no nos da pena decir lo que pensamos, porque ya no es tiempo de dejar que la opresión también haga callar a los jóvenes como nosotros que tienen ganas de ser escuchados, leídos —en este caso— y no faltándole respeto a la moral del día de hoy. Los tiempos han cambiado y es hora de hablar claramente y sin tabúes. Tenemos mucho qué decir y no nos da miedo decir lo que pensamos, ¿tú si tienes miedo? Pues es hora de que hablemos sin ese temor que tanto nos vigila en la sociedad. Porque hoy trataremos uno de esos temas algo fuertes quizá para los mayores de edad, pero para nosotros es pan comido y ni miedo da expresarlo y menos en Internet, donde todo es libre y soberano. Pues bien, hoy te platicaremos algo que nos pasó hace unos cuántos días de esos en los que solemos no tener nada qué hacer, y es que ya no es nuestra culpa, al contrario, creo que la culpa la tienen, para variar, las malditas autoridades; y es que como mucho se ha dicho de esto, pues la cosa está en que no hemos tenido muchas clases por lo que nos queda muchísimo tiempo libre para hablar de lo primero que se nos venga en mente, era un buen día, esos viernes que no son nada despreciables y que mucho saben aportar y lo comprobamos con varios factores que tuvieron lugar a generar inmediatamente la plática que no estaba del todo planeada. Ahora sé que los teléfonos celulares, conocidos como móviles, son tan indispensables en la vida de un adolescente y te diré por qué: bien, en primera nos servirán para distraernos de la rutina escolar entre clase y clase y cuando no las hay, ya que leer un libro no satisface del todo. Música e Internet es lo que nos ofrece... y es aquí cuando surge la latente que los varones sabemos utilizar, y muy bien.
Y es que ya no sería tanto un secreto, esto ya está muy a voces por lo que ya no nos preocupa cargar pornografía para pasar el tiempo y discutirla con los amigos; el problema está cuando uno de estos teléfonos celulares caen en manos del sexo opuesto. A lo lejos, después de haber prestado el móvil a una de éstas, se escucha un grito quizá de desesperación y angustia... de asco para ellas, y en ese momento nosotros no sabemos de qué se trata, hasta cuando vemos que el móvil se cae de las manos de la chava afectada y queda al suelo. Es cierto, nunca nos dimos cuenta en lo que pasaría... ya que es para nosotros muy normal llevar este tipo de galería multimedia, ya sea en un «ai-poh» o un teléfono móvil... y una que otra revista; y es aquí cuando pensamos: «Híjole, es que una chava no está acostumbrada a este tipo de espectáculos un tanto bochornosos» y es aquí cuando la plática empieza con un tono de respeto al tema que más adelante ya no fue tabú para ninguno de nosotros y después todo fuera tomado a broma. Fuimos, no sólo el culpable, cuestionados acerca del por qué «esas» eran lesbianas, al momento la respuesta era más que evidente y que todo hombre sabía bien contestar a la interrogante un tanto estúpida. Hasta que alguien tuvo la amabilidad de explicarle a esta pobre ignorante de la pornografía que: «para qué demonios queríamos ver a alguien desnudo del sexo opuesto», y después de esto ya nadie sintió culpa ni pena por lo ocurrido porque sabíamos que tenía razón. Pero, vaya, lo que todavía no nos queda claro es el por qué las mujeres heterosexuales no sienten pena entre ellas, pero sí sienten asco viendo a lesbianas. Porque las podemos ver bailándose buena onda entre ellas sin sentir ningún tipo de pena ni repulsión y aclaran que lo hacen porque supuestamente son amigas... pero si se ven teniendo sexo, la reacción es inmediata y totalmente fuera de ética, ellas aclaran y nosotros nos queda verlo con buenos ojos ambas cosas; pero es totalmente asqueroso si esto pasara con el sexo masculino, tanto para mujeres y hombres es muy mal visto. No me dejarán mentir.
Fue cuando empezamos a hablar de la primera vez, tanto «Las Bombis» como nosotros accedimos a la plática sin verlo con morbo y evidentemente que la primera pregunta fue:
«¿Y tú ya, o todavía no?»
Bien, no hubo respuestas relevantes, incluso todos dijeron lo mismo, pero la cosa es que no hubo seriedad y todos nos empezamos a reír de lo que pasaría hasta después... pero fue entonces cuando decidí indicarles que esto no era juego, miren, a mí me gusta la seriedad y más en todo esto; para esto, se unió más gente a la plática y empezamos a amenizar el tópico que inició por la pornografía de un teléfono celular, no recuerdo muy bien lo que platicamos pero estuvo algo interesante y nos reímos mucho aunque no quisiéramos. Está bien, después de esto recordé que llevaba cierto libro, muy bueno, y fue inevitable que alguien fuera a mi mochila y lo extrajera de donde fuere. «Quiúbole con...» tenía por título y seguro que ya identificaron a los autores como Jordi Rosado y Gaby Vargas; bueno pero esto es más interesante ya que ellas empezaron a leer el libro, bueno, antes de todo eso siempre es interesante darle una hojeada para revisar el contenido y los dibujitos fue cuando apareció lo más escalofriante, según la narración simultánea que sostenían en ese momento de tensión entre ambos sexos; no sé si les fue inevitable leerlo o sólo lo hicieron por quedar bien, ya ustedes dirán y juzgarán esto en el video que está más abajo. Y me encuentro en un dilema en estos momentos, ya que como se podrá notar —si se pudiera— en mi escritorio ha desaparecido ese libro... después lo buscaré, si es que no hay ilustraciones a los lados de cada párrafo, entonces no lo encontré. Bien, los que tengan este libro en su versión para hombres sabrán todo lo que trae, incluso esas páginas son tema tabú y que no quedó nada resuelto y claro, si tuvieron miedo a las lesbianas no hay que dudar el hecho de que esto también les cause impacto. Y es que —un último comentario—, ¡Por qué demonios ponen eso al principio del libro? ¡Por qué la advertencia de peligro no viene más grande?
Bien, antes de empezar a grabar lo que se nos hizo gracioso, continuamos entonces platicando de las drogas y tuvimos resultados bastante alarmantes, y aunque hubo respeto para tocar el tema, nos llevamos una gran sorpresa y es que era algo que verdaderamente no me lo esperaba, ni ninguno de ahí que nos estaba haciendo compañía al momento de llevar la plática, es más todos nos fuimos con la típica cada de «¿qué pedo...?» porque en ese momento de sinceridad nos revelaron datos que no debían en su vida, haberlas dicho, porque se me hace medio humillante decir algo que es muy privado, ¿no? Pero dicen que hay más confianza con personas que no conoces, y la pregunta obligada para esto fue:
«Y tú, ¿has probado alguna droga? De esas que te dan para arriba...»
Y yo pensé que todos tendrían una respuesta negativa o positiva si sólo se tratase de una de esas permitidas y legales, tales como el alcohol y tabaco, y uno que otro café, ¡vaya, hasta el I-Doser! Sólo faltaban dos que tres por contestar a la interrogante bastante obvia cuando una compañera nos dijo que sí, que había probado la marihuana y fumada... no recuerdo de cómo reaccioné, porque siempre me gusta ver cómo es que reaccionan los demás... todos pusieron una cara como de espanto, —no lo quería decir— y otros mantuvieron en su rostro un gesto de asco, no por la persona, sino por el tipo de droga. Lo interesante y obligado para nosotros pues fue preguntarle acerca de cómo se sentía, cómo lo había hecho y dónde estaba. Pero antes de todo esto pues nos impactó la verdad porque para tener catorce o quince años, esto está medio grueso ya que nos imaginábamos a una chava más inocente. Y bueno, a mí sólo me quedó hablarles sobre mis experiencias con el I-Doser, y mira que han sido muchas, de hecho no sé cuando, pero algún día llevaré un archivo de audio en mi iPod para comprobar que este material funciona al cien por ciento y ya basta con sólo el placer que el alcohol y el tabaco nos ofrece... nosotros por lo menos estamos dispuestos a probar otra cosa. ¡Porque estamos para vivir la *Vida*, de una forma en la que muchos nos gusta: siempre LEVE!
Bueno, yo me despido y los dejo con lo que grabamos, es nuestro primer capítulo y le echamos todas las ganas para que saliera al aire en la frecuencia recuperada de la transmisión que reemplazó a Ilustración Musical, esperamos tener muchos más de estos... ¡y que viva el desmadre!
Versión para imprimir.
|
|
Bien, levantemos el ánimo que estamos empezando el año con muchas ganas de que quizá en tus propósitos de año nuevo hayas elegido leer más, pues he aquí una salvación y que bien puedes empezar de buenas y leyendo mi blog como supongo que lo acostumbras a hacer. Después de haber escuchado una de mis canciones favoritas de esas que sólo se consiguen en las redes de P2P, pues me propongo a iniciar el año con uno de estos grandes tópicos de los cuales hacen conmoción todavía y hasta estas situaciones de la adolescencia, porque sólo tenemos como reto a manera de sobrevivirla. Está bien, lo admitimos, ya no somos niños pero tampoco adultos y menos con edad avanzada. Repito, no hay nada mejor para nosotros que sea más gratificante que volver a escribir sin parar y hasta que el cuerpo aguante, en una de estas mañanas de incesante frío de Enero, con una buena taza de café estilo Tuxpan —de esas que sólo tienen idea algunos de los amigos— al lado del escritorio donde se edita este maravilloso blog que cumple ya más de tres años con información veraz y siempre actual. Es justo que intente iniciar bien el año, después de verme, como siempre, presionado con las más sínicas peticiones de uno de los bastardos, a riesgo de parecer estúpido pues últimamente se da esta razón de poseer y consecuentemente regalar el entretenimiento que tanto aclaman los que me conocen, pero tampoco es una satisfacción dárselo a quien no lo merece, tal es el caso de los indeseables, de aquellos que fueron alguna vez amigos y que hoy, hasta el momento, ni siquiera han querido recuperar su título; regalar entretenimiento de cualquier tipo, ya sea no de parte mía y que perdure por siempre en pequeñas pantallas a manera de aplicación móvil, o qué tal esa de las que quedan en simple recuerdo perdurable en algunas veces quizá con un chiste o una simple broma pasajera, esta situación de regalar se vuelve, como decía, más complicada cuando uno de los indeseables es quien hace la estúpida petición... absurda quizá sólo por tan poca, nula felicidad; cuando antes bien pudo... está bien, ya me desvié del tema que debería tratar hoy. Entonces las preguntas obligadas vendrían al caso cuando me cuestiono si valdrá la pena y que si es en verdad necesario humillarse.
Porque aquí no hablamos de cosas simples, por lo menos algo raro debe surgir en cuanto la rutina escolar de siempre, y es que sería tan aburrido si no pasara algo... tendría que cerrar mi blog. Pero también está presente la famosa comunidad, aquella que también es rara, sólo por el simple hecho de que pasan miles de cosas en tan pocos días; de eso nadie se da cuenta y por eso se vuelve cada vez más trágico, es nuestro deber avisar de lo que pasa en cuanto a la situación escolar; no es por anda pero deberíamos estar medio aterrados, algo medio horrible se acerca y me trae recuerdos medio gratos, no es algo que quiera recordar, pero tampoco es de olvidar por completo. Les cuento, y espero que nadie más se entere de esto, al fin que de todas maneras no le tememos a la crítica, pues no sé qué piensen los demás, a lo mejor pasaste por una situación similar a la que se vive hoy en día, pero es que no hay que tomarlo a burla, de verdad, es el momento preciso de desesperación a tal grado que me es imposible pensar en más consecuencias, y es eso lo que atemoriza más y más llegar a la tan mencionada Secundaria Técnica, pensando siempre en lo malo, terrible, desastroso que llegue a pasar en cualquier momento y más nos desmoronamos a pedacitos si es que en todo este lío estamos medio involucrados, de por sí a todos les va mal, entonces más ya no me puedo hacer a la idea de salir sin una culpa de la dichosa escuela; y mira que el año pasado fue terrible, esperando que este sea más llevadero y un poco más calmado. Sí, quiero pasar más con mis amigos que haciendo figuritas de papel o preocupándome por las futuras calificaciones... No he encontrado un estilo de vida, también esto es lo que me falla en la mente, y es provocado todo esto por el temor de no hacer las cosas a manera racional. Es evidente, lo que otros hacen es imposible que yo lo haga... me faltan fuerzas para seguir a una multitud y he pensado severamente en seguir a la mayoría: de esa a la que le gusta el fútbol; de la que degusta salir en una buena foto; de esa la que no se preocupa por las desgracias; de esa la que se atreve a hacer tantas locuras; de esa a la que nadie ve raro; de esa la usa palabras malsonantes en público; de esa la que pone apodos; de esa la que está bien definida; de esa a la que le gusta mentir; de esa a la que quiere que todo el mundo lo vea... y parémosle ahí de contar, son tantas cosas las que no me atrevo a hacer y por el simple hecho de ser diferente. A ver, ¿quién demonios está escribiendo un blog en sábado?
Pertenecer a una mayoría es una inquietud para muchos —y en su momento— que tenemos los adolescentes. Siento que esto se hace muchas veces porque le tenemos miedo a la desesperación, y es aquí cuando surgen esos grupos que la gente sabe etiquetar muy bien, ya sea por el tipo de intereses o porque sencillamente deben ser diferentes a los demás porque no les gusta pensar igual. Sí, habrá que admitirlo, de estos tres años de la gloriosa secundaria me voy con gratos, imborrables recuerdos de júbilo, a veces frenéticos, pero siempre hilarantes; tuve mucha suerte más que en la vida de siempre, es decir, después de la primaria. Ahora sé que necesito saber, aprender más de los que están siempre a mi lado; me gusta que los demás aprendan de mi vida, así tanto como a mí me gusta saber de aquellos que merecen la pena conocerlos, a fondo si es posible. Entonces déjame platicarte, en mi salón la situación es crítica, aunque seamos el mejor grupo del maldito plantel y siempre es por la gente verdaderamente bastarda, de esas que no pueden faltar porque vienen a arruinar todo lo que tenga de divertido. Bien, aguafiestas de siempre a veces son de aquellos de los que buscan sobresalir a como les dé lugar, entonces la situación es más tensa todavía. Hay quienes aseguran haber presenciado este tipo de actos barbáricos para el sexo femenino —y unos más afeminados—. Bien, la cuestión es que no lo ven de buena manera, ni siquiera las autoridades se han preocupado como para ponerle fin, y es que pues viéndolo de otro modo no tendrían los suficientes argumentos como para decir si está bien o mal. Sí, apoyamos la idea de que esto se realice, la exclusividad y cortesía es lo primero, por lo que vemos que es de mucha utilidad para que ya se ponga el alto a los verdaderos bastardos y eliminemos la bazofia en la sociedad. Pasar pruebas y pertenecer es algo que requiere primero de pruebas físicas, ya que en estos casos pues no importa mucho la idea de tener un buen pensamiento. Así que pues ahora sí, definamos lo que en estos tiempos significa «el estar iniciado», pues algunos ya sabrán de lo que se trata, pero todavía hay algunas cosas que faltarán de comprender y que trataremos de... bueno, ya lo saben.
Empecemos por caracterizar a aquellos que llevan esta brillante idea de hacer todo este proceso, que ciertamente funciona, aunque después quizá haya graves consecuencias por las que el grupo de ciertas personas tendría que lamentarse en algunos casos. Pues estos se distinguen, no por ser estrellas de la sociedad, sino por que siempre hay algo interesante qué decir, el ser diferentes es algo que importa y muchísimo. No siempre encontramos a personas que se revelen, en cierta forma, contra algún sistema, o contra la misma sociedad; otros más se distinguen por la forma de hablar y sobrellevar las situaciones, algunas otras por intereses caprichosos y ser más dignas de reconocer; las acciones que se llevan en cierto grupo de personas distinguen del tipo de comunidades, por las cuales nos podemos dar cuenta inmediatamente de con quién estamos hablando. Hasta por la forma de caminar se distinguen, ¡es que no hay derecho, qué bárbaros! ¿Han visto alguna de esas bandas delictivas? Pues así... o peor, dan más miedo con su presencia que sobran el uso de palabras y no habrá de otra que no decirles nada retador o que incite a la violencia, si no, saldremos perdiendo como muchas otras veces en las que este intento por ganarnos un lugar respetable en la sociedad, nos ha costado —hasta después— librarnos de varias golpizas. Y si lo vemos con otros ojos pues sería un suicidio constante; situación que ya hemos bautizado como muy posible, y sobre todo, no hay otra manera más horrible de describir el resultado de siquiera una reverenda estupidez: desastroso. Bien, decíamos que hay muchísimos grupos de intereses, pero es que... se pasan. No hay derecho. También la hay de esa a la que llamamos gente hipócrita que, aparte de ser muy predictiva son muy estúpidas a la hora de hablar... o de escribir, en este caso; pero no somos hipócritas «y siempre decimos lo que pensamos, ¿algún problema?». Y la verdad es que hemos aprendido muy bien a quedarnos callados as cuando es súper necesario o cuando alguien está sufriendo por algo y no es necesario recalcárselo haciéndolo sentir más mal de lo que ya estaba. Pero esto no es una broma, hay algo por lo que cada grupo exclusivo de personas se distingue, que es «el estar iniciado», hablemos entonces de las consecuencias después de haber decidido ingresar al mismo; para empezar no es nada sencillo, tanto el proceso y más el considerar tal vez después de varias semanas, créannos... no es nada sencillo. Empecemos... bueno, suponiendo que ya elegimos el tipo de personas —las que creemos que son buenísima onda con nosotros— pues prosigamos a medio unirnos con el primer comentario acertado al que cause la más mínima gracia, a los día siguientes asegúrate de saludarlos a todos, será un signo subliminal de que te empiezan —por así decirlo— a deber algo, sé más frecuente y haz la merced como si les hicieras un cumplido, obviamente todo fracasará si lo haces de manera muy evidente.
Pues, lo más seguro si es que lo hiciste bien, te empezarán a hablar, pero habrá que soportar las primeras consecuencias, tales como pasar las tareas y uno que otro examen excelentemente contestados. No lo sé, no fue mi caso —y doy gracias, como siempre— pero es segurísimo que sí lo hagan, te incitarán a algo, aquí es cuando hay que tener mucho cuidado, porque dependiendo de la importancia que le des al caso te obligarán a hacer cosas que quizá en ese momento tu mente no las procese como malos actos y podrías hacer barbaridades que no te imaginaría nunca que te atreverías a hacer. Nos sentimos con la suficiente capacidad de decirte esto, lo hemos vivido ya dieciséis años. Bien, cosas como robar, hacer bromas de muy, pero muy mal gusto en las que todo mundo queda mal... olvidémonos de eso a lo que ahora llamamos decentemente «pasarse de huevos», seguro los habrá de muchas formas, de eso ni quien se escape pero es lo fundamental hacerlo para hacer socios de inmediato. Miren, de verdad, ¡me cagan los líderes! ¡No los tolero! Es por eso que en nuestra alianza optamos por ser iguales a como dé lugar y no dar paso a los que molestan y joden. Pero es muy raro encontrar a un grupo de este tipo, en el que todos los consideremos iguales o casi ig uales —se escucha medio raro, tal vez lo seamos, y por eso nos gusta ser diferentes—. Bueno, por lo menos en nuestro caso es así: nadie puede hacer lo que no quiere, es más, si todo está bien pues vale, si no, pues también. Nadie es obligado. Bien, por lo menos tengo suerte de esto y creo que todos se deben dar cuenta que las gracias debemos a todos nosotros. Después de estar unas semanas con aquel grupo, no les quedará de otra, así hayas sido muy malo, iniciarte y entonces es ahí cuando todo ya depende de uno mismo por lo que debemos prepararnos tanto física como psicológicamente. Después de eso, ya vendrá la última prueba... quizá la más impactante de toda la vida. Ya dependerá del grupo de personas a las que querías unirte. «Aguantar un minuto de madrazos, besar a alguien, incluso tener sexo con quien sea», son varias de estas pruebas en las que habrá que decidir entre la credibilidad o más credibilidad con un poco de dignidad y sobre todo la valentía se verá demostrada al ser ejecutado por uno de estos actos, quizá barbáricos pro muy necesarios para evitar, como ya lo dijimos, la bazofia de la sociedad y ya no tener a tanto bastardo imbécil vagando en las calles sin nada mejor qué hacer.
Bien, después de la humillación vendrá la posible, grata recompensa de saber que pasaste ¡a fuerza! Y como vemos, pues sólo fue cuestión de decisión tomada quizá al último momento y de muchas agallas, y habría que trabajar después en el aspecto social para que todo ese esfuerzo no sea en vano... ¿o qué, sólo por el simple hecho de pertenecer te hace el most del equipo? ¡Jamás! Eso se gana, y pues creo que ya dimos un consejo que te servirá de mucho, eso si revisas el blog. Bueno, por lo que resta sería tratar de conservarse en el puesto de integrante... de todo lo demás dependerá de lo que se quiera hacer. De eso ya no nos preocupa, pero sí puedes volver cuando quieras y darnos una leída siquiera a la semana, o al mes. Tú decides. Como último, pues déjennos decirles que todo esto sí es difícil, pero muy necesario, quizá nunca en la vida se te vuelva a presentar una oportunidad igual. Aquí, como ya sabes la idea es vivirla siempre... ¿y cómo? ¡Nada más y nada menos que LEVE! Como siempre debería de ser. Ánimo y que no decaiga ese buen humor, ¡nos vemos!
Versión para imprimir.
|
|
Hola de nuevo, y tan frecuentes en esta semana de ajetreo escolar, pero como ya saben, esto es otra historia y eso tener mucha tensión pues es del diario y no hace falta explicarlo cada vez que se nos ocurra. De por sí estamos como estamos, que aunque seamos deficientes siempre estaremos con la mejor disposición de llevarles a ustedes el mejor contenido de la realidad social. Estamos de nuevo aquí contándoles, antes de que nos vayamos a vacacionar y tenemos un tópico que quizá es explicado en la mayoría de los blogs, páginas de internet y revistas de chismes; y es que pasa algo medio extraño durante esta temporada; escuchaba con atención varios Podcasts a los que suelo recurrir para complementar mi información, es que la flojera y el poco tiempo, nos impide leer a diario como para terminar una entrada, pero saben que esto es de siempre, estamos acostumbrados a hacerlo cada vez que se nos dé la gana. Es increíble, que se vuelvan a experimentar los mismos sentimientos, sin importando la edad nos volvemos a sentir como si lo viviéramos por vez primera; también es increíble lo que nos sucede después de que alguien menciona la fecha y nos dice que es Diciembre, algo pasa, no sabemos del porqué de repente estamos tan melancólicos, tan sensibles y tan llenos de alegría de saber que nuevamente estaremos conviviendo con la familia, los amigos y uno que otro gorrón que se acerque a la fiesta que se prepara, ya sean las tradicionales posadas o el mismo festejo de Nochebuena en la que los deseos de reconciliación se vuelven para dar paso a lo que será un contacto permanente que une con lazos inseparables entre los más cercanos.
Apenas ayer es cuando decidieron apenas, acabar estas celebraciones fraternas, con los más queridos y deseos de los mejores, regalos y la cena que seguramente acompañaron hasta el último momento con los más cercanos. Sí, declaro, desde cuándo estoy diciendo que sí me gusta la Navidad, sólo que no en exceso, y digo esto por la aclaración que muchos hicieron apenas ayer con sus comentarios en el mensajero: «¡Qué tranza! ¿Cómo te la pasaste? ¡Espero que muy chido! Y espero que en estos momentos no estés crudo. Ja, ja, ja»... o tal vez algo como: «¿Y tú no te echaste tus tragos?»; bueno, infinidades de cosas por las que estuvimos platicando precisamente ayer, que ya nos hacía falta después de dejar la escuela por algún tiempo y de tener siquiera un tiempo libre para los que no veíamos después de una semana... por eso siempre es buenísimo regresar más pronto de lo acordado ya que si otros están a disponibilidad, pues mejor, y así contamos las vivencias sólo en estos dos días, y sí he tenido bastante tiempo libre como para reflexionar de problemas, aunque después todo este proceso se vino abajo a medianoche, lo digo porque a mediodía terminó la conversación no tan bien como yo hubiese querido, aparte de que me dejó muy consternado con lo que pasó durante esas dos horas de intercambiar palabras. En cuanto a los demás pues no quedó de otra que deseares felices fiestas. Pues insisto, hace unas horas hubo un pre-encuentro escolar y es que además de que ya era falta una de esas dosis que sólo los mejores pueden dar... no fue del todo de mi agrado pero de algo nos estuvimos riendo, después de pasar unas angustiantes vacaciones que pues como diría él: «Las vacaciones no supieron a vacaciones», y en esto pues tiene casi toda la razón y es que el latente problema que nos intriga más y más pues no se ha querido del todo solucionar, creencia mía que es por falta de nuestra cuestión a hacer las cosas, sí, así somos, nunca planeamos nada y si sale todo bien, pues chido, y si no, pues ya habrá que lamentarse en la escuela y que ya falta poco para escabullirse de nueva cuenta a la rutina de semana a semana.
Pues... es verdadero, una cosa que sí me pareció verídica, y es que cuando mencionaron la frase —aquella expresada hace unos renglones— fue prácticamente cierto, y es que la problemática está muy fuerte a pesar de haber pasado ya casi por un mes de aquel día viernes al que sigo considerando como negro por lo menos en la historia de mi integridad, y varias cosas más de las que es preferible —he decidido— no volver a mencionar, pero sí recordar, es que para eso corregimos los errores, y tratamos de aliviarlos con lo mejor que se pueda, por eso el motivo del pre-encuentro escolar dado ayer, que sí fue un momento, no de perder el tiempo, sino de hacer una que otra babosada en plena calle, donde quizá todos nos escuchaban, era ya un poco tarde, pero esa es otra historia. Sí, qué bueno, fue mejor que él lo dijera antes que yo y es que cuando escuché estas palabras, me dije impresionado: «¡Oh, por Dios! Ni yo lo hubiese dicho mejor»... y sí, después de eso no me quedó de otra que admitir y sentir que de verdad estaba hablando con coherencia, me sigue impactando el conocer más a la gente con la que pienso que me llevaría bien para toda la vida, de eso ni dudarlo, es obvio que hay muchísimas cosas qué contar y no siempre nos daremos el tiempo necesario para discutirlo, sí, faltan varios años para decir que nuestra edad ya está muy avanzada —quizá me ahorre un comentario por el momento— y tendremos el suficiente tiempo —y recursos— para «ir al Starbucks». Bien, entonces pues declaro que no fueron de mi agrado nuevamente las fiestas de fin de año, las sentí un poco pasajeras, y pues debo admitirlo, no hubo algo de relevancia. Y es que, increíble que lo diga, pero esto ya está apestando, cada vez estas fiestas son más amargas con el paso del tiempo o simplemente es algo, una situación de la que no me puedo olvidar por completo, es más, de tanta preocupación, tensión, desesperación y más, pues las vacaciones terminan siendo una bazofia.
¿Puedo rescatar algo de estas fiestas? ¡Claro! Pues hasta eso también faltó algo, no sé qué, pero no sentí a la familia como tal si me pongo a comparar en años anteriores; repito, no fue lo mismo, no sentí lo mismo. Ni de los mejores momentos, pues no hubo muchos, y lamentablemente hubo malas noticias, algunas fueron buenas para otras personas, pero yo empecé mal el año, y créanme, si mi intención era ésta pues que todo se vaya al carajo, dicha situación ya no puede empeorar. Y es que es demasiado estrés, se acerca la rutina y cabe la posibilidad de estallar o gritando en la escuela o golpeando a más gente, pero he encontrado algo que me salvará, una única oportunidad para que por lo menos no afecte el rendimiento en mis más de tres tipos de vida, que ahora sí estoy buscando últimas alternativas para simplemente hacerla más leve y no inquietante. Sí, ya lo sé... que caminar más de una hora relaja, mas no quita los problemas y necesito ya de un fuerte analgésico; pero, ¿qué pasa si ese efecto fracasa en el intento? Ustedes saben a lo que me refiero, de por sí ese efecto analgésico era más efectivo antes de tanta tragedia. Si llega a fallar, serían fatales todas las consecuencias y lo único que menos quiero es provocar enojo de forma recíproca. Bien, hablemos entonces de los propósitos de inicio de mes, es que qué apatía de hacer unos cuántos por años, si bien vale la pena arriesgar unos cuatro o cinco por mes; sé también de la insuficiente fuerza de voluntad para éste que comienza porque sé muy bien que no me va a dar tiempo de cumplirlos, pero algunos ya son más del estilo de vida que ando buscando desde hace tres años, por fin, algo positivo que me mantiene en pie y con vida. Y sí, cuento con varios proyectos de los cuales estoy seguro que serán un éxito compartido, tanto con los mejores y uno que otro anexado, sabemos que en esto no estamos solos, es increíble lo que tengo en mente y es segurísimo que nadie ha pensado de igual manera.
Ya casi empiezan las clases y no me quiero quedar atrás sin mencionar que de nueva cuenta, estaré de frente y en cara a la gente bastarda, esa de la que nunca cambia y queda por lo menos con una marca permanente y sí, hice una fuerte declaración de la cual no me da ni la más mínima pena de decirlo, es mejor que lo diga antes de que se hagan los chismes en otro lugar donde las bocas se mueven demasiado rápido:
«Y recuerda... sabes que los bastardos, son bastardos para toda la vida» - Cristian Carlos
Pues con esta célebre frase de advertencia, me despido de ustedes y siempre habrá más que contar de toda la vida y falta mucha de esta, a menos de que antes piense en suicidarme y lo haga, es posible que pase, pero no ahora, o quién sabe... de por sí mi vida ya no puede estar peor. Nos vemos y que disfruten estos últimos días de jubileo que la vida se hizo para vivirla al máximo hasta el último segundo.
Versión para imprimir.
|
|
Hola de nuevo, no sé si ya pueda empezar a contar esto... no me quedará de otra, lo vivido hace un par de horas es increíble; exactamente son las dos de la tarde, recién salidos de la tan mencionada Secundaria Técnica, no sé por qué a la gente no le queda claro que el Internet es libre. Perdón que haga pausas continuamente, pero es que sigo tan nervioso, de lo que pueda pasar más adelante; el día comenzó como todos, pero tenía un terrible presentimiento de que todo fracasaría antes de llegar a mi hogar, No lo sé, todo iba tan perfecto, y ya saben, como siempre, esos ataques de frenesí son pasajeros y pronto se suelen ir. No termino aún de comprender, no termino de creerlo, que todo lo que decía era tan exacto y perfecto y que como siempre, nunca hay ningún error, absolutamente nada; lo único que me queda es desquitar el nerviosismo provocado por la mayor insensatez, quizá de toda mi vida. Es increíble cómo es que la dignidad se pierde en tan sólo unos tres segundos, no más. Las consecuencias fueron tan obvias, tan devastadoras que es increíble, repito, que les esté contando todo esto y a esta hora, que de por sí es prohibidísima... eso, ya es otra historia. ¿Quieren saber cómo comenzó? ¿Por qué hasta apenas me dedico a contar esto? Pasaron los meses y no me imagino por qué tuvo que terminar así de horrible, en una simple pregunta: «¿La bastardía me invade el día de hoy?». No llevo ni cinco minutos, casi he terminado un párrafo, espero que este tema no se extienda, pero lo que sí quiero, es terminar de explicarlo este mismo día. De una vez advierto, yo creo que todos lo podrán comprender, a excepción del despotismo de varias personas que, sínicamente se hacen tanto de la vista gorda y oídos sordos, no sé qué más decir, pero estoy seguro de que pasarán demasiados párrafos antes de que llegue a una conclusión que realmente me puedan convencer. Más de media escuela —no sé por qué demonios— se tuvo que enterar de lo que pasaba, y a manera de broma, me decían que estaba perdiendo la dignidad, y olvídate de la credibilidad, era nula en ese momento de no calmarme y aceptar las peticiones por parte de una autoridad estudiantil. Sí, es un problema. muy difícilmente sabré si ya ha quedado solucionado para quedarme tranquilo ya de una vez por todas. ¡Hasta más no poder! Lo dijimos y es muy obvio que lo dicho era ciento por ciento seguro. ¿Nos creyeron? ¡Claro que no! ¿Acaso es que la bastardía se ha apoderado de la escuela? Unbelievable.
De verdad, cómo es posible que el rencor pueda, así nada más, cegar por completo a alguien que supuestamente está a disposición de perdonar. ¡Por favor! Es evidente que le sigue valiendo lo que haya dicho, y así nada más, perder la dignidad. Pensando que lo de afuera es sencillamente, lo de afuera; enorme es la capacidad para razonar, hoy lo he comprobado, ya ha pasado varias veces, pero ante tales no sabemos aun yo, cómo reaccionar ante una persona arrogante, un tanto sínica y un poco por parte de amables, ahora sí, gratas autoridades. Que quede claro, las rabietas, sólo en Internet, sin que sea de forma directa y mucho sospechosa, es una ironía. De verdad, ahora lo que quiero es dormir, sencillamente no se puede, quiero sacar el enojo que todavía, después de varias horas es insoportable, nunca, mira, ¡jamás dije una mentira! Ahora ya saben que lo que hago es digno y no utilizo siquiera las palabras soeces, malsonantes ante la sociedad; y como he dicho, no es de mí recurrir a eso al que yo llamó así de simple, un arte. Es prácticamente increíble todo lo que hay en una misma persona, no podemos distinguir todo de una vez; pero hay algo que me distingue, sólo a mí, quizá un instinto que me permite saber claramente que lo que estoy diciendo es totalmente verídico. Desde que empiezo a ver una persona por vez primera, me doy cuenta de inmediato sobre el tipo de gente que la caracteriza, no sólo por su forma de ver, caminar y hacer gestos, sino que de su voz, se puede notar la arrogancia, que de plano si es bastante benévola o muy bastarda, como siempre he dicho; cabe señalar que en mi pensamiento no hay término medio. Y hace ya varias horas me he enterado de que las más dignas son las que siempre permanecen a tu lado. Sucedió a la inversa exactamente como el año pasado, éste fue totalmente desastroso, puedo decir libremente que fue la mima razón por la que hoy me toca platicarte de nuevo, pero esta vez fue todavía más trágico, pero con unas gratas consecuencias al final del calvario que al final puede que haya sido lo mejor para todos. Y pues que ahora más me doy cuenta de que las fieles personas, nunca dejan de serlo. ¿Aprendida la lección? ¡Nunca! Al contrario, no nos podemos liberar fácilmente de alguien que, como ya dije, no se hace la diferencia entre las situaciones sociales de las escolares.
Hablemos pues, de lo que pasó, infinita estupidez; esto ya lleva más de tres meses, y gracias a mí tengo el registro de cuándo empezó el veinticuatro de Agosto, una plática normal después de haber iniciado las clases para el tercer año, ni me lo esperaba y hasta dije lo que no me lo creía, hasta que después me di cuenta de que había una clave que después de varia días me daría cuenta de lo que había hecho. Bueno, este mismo día, después de haber hablado de la situación escolar que ya estaba desesperando, nos vimos en la penosa necesidad de hacerlo de nuevo: estar hablando verdades de gente imbécil, que sólo hasta ese momento no era, y bien lo puedo comprobar, es increíble lo que dije acerca de ésta en el tópico diario. Y como ya saben, para mí es inevitable negarme a estos temas que siempre llevan a una conclusión hilarante, de la que después es más excitante hablarla al llegar a la escuela; este sexto sentido me permite distinguir a simple vista del tipo de persona que distingue de la mía, por eso también es imposible no dar una opinión, siquiera de una persona de la que se habla mucho. Y que quede claro, que por eso se hacen los chismes, habrá que admitirlo, soy una persona muy odiada pero a la vez muy querida por otros, es válido hacer críticas a mi persona como yo también las puedo hacer sin que me duela siquiera un poco; no me gusta juzgar a la gente, sólo si se atreven a insistirlo más de diez veces, pero si proviene cierta petición de una persona a la que considero fraterna, es imposible negarme y dar una opinión, a veces es difícil controlarme y más cuando hablo, ya saben, verdades de la sociedad o de una persona de la que mucho se dice. El mensajero tuvo que ver mucho en este asunto, porque no teniendo el tiempo suficiente como para hablar de los bastardos en la escuela, a veces siempre nos atrevemos a alargar la discusión más de dos horas cuando estamos de buenas y tema lo sugiere, otras más es imposible concluir sobre esto, porque son tantas las características que aquellos desenvuelven y nuevamente tendríamos que hacer lo mismo para llegar a una conclusión en la que ambos estemos de acuerdo.
Ese día, después de haber publicado una de esas grandes entradas, me sentía feliz y buenas, listo para empezar a criticar a la gente; que se me ha dado este arte de manera natural y de forma muy divertida, ese día lo hice hasta más no poder, no importaba el momento en el que estábamos, pero ya era tarde y no había, estaba platicando con uno de los mejores. Después de iniciada la conversación me mencionó que había algo medio extraño, al parecer una persona de la cual ni siquiera estaba enterada, sino hasta que mencionó que era parte de la familia de uno de los antiquísimos amigos de preescolar, tal persona me conoce, por lo que me extraña demasiado que no hubiera queja alguna por parte de este tipo. Está bien, después de esto me quedó claro de con quién estaba platicando cuando después de haberle insistido varias veces que me contestara, la respuesta fue al momento muy interesante, y bastante sorprendente, pues nunca me imaginé el gran lazo amistoso que sostenían ambos; por ahora esto no importa y creo que en ningún momento encajará en la situación. Continúo dándole las gracias a esta persona, una de las grandes, por confiarme información confidencial por parte de esta persona; sabiendo el riesgo al que estaba sometido después de poseer información personal que no me pertenecía, era imposible entonces la capacidad de resistirse y no hacer nada al respecto. Todo era a favor mío. Pero ahora me pongo a pensar demasiado y después de tranquilizarme cinco horas después de que todo se fuera al carajo: «¡Por favor!, imbécil aquel que difunde información propia», lo bueno de todo esto es que la lección fue aprendida por el enemigo mas no por mí; amigos fieles, lectores de este blog, quisiera que se cuestionaran de lo siguiente que a mí hasta fecha me tiene consternado, ¿o acaso todo esto es una incógnita latente? Pues no tiene tanta ciencia darse cuenta de lo siguiente, a ver, ¿serías capaz de difundir tu correo electrónico aun sabiendo que es muy exclusivo? ¿Serías tan imbécil de dejar a la vista la contraseña y, consecuentemente, dejar todo el acceso a la misma? Es increíble la falta de criterio que se vive en la secundaria.
Era increíble lo que me decía este amigo, pero, él no tuvo la culpa. Analicemos quién lo gritó a los cuatro vientos, y como consecuencia, todo quedó a disponibilidad de cualquiera que estuviera en Internet. Pero volvamos nuevamente al principal día de conversación cuando ahora era yo el que estaba insistiendo por poseer datos que me llevarían a entrometerme en algo privado; tiene mucha razón y lo reconozco y sí, tiene también el derecho de hacer lo que dijo. Este siete de Diciembre, terminó todo, después de mantenerlo en secreto durante más de tres meses, de verdad, quiero cargar con la culpa completa y de forma entera con esta situación. Bien, hablemos de las consecuencias:
[1]: ¿Qué tranza, cómo andas?
[2]: ¿Pues cómo quieres? Ni sé cómo me voy a presentar mañana.
[1]: [...] ¡Tú solo te lo buscaste! ¿Y qué pasó, vas a volver a hablar con [...] o ya quedó todo solucionado?
[2]: Sí. Bueno, de todas maneras creo que ya no es posible otra plática...
[1]: Mejor ya hubieras dicho la verdad, ¡si no me vas a obligar! Ese día yo ya no dije nada para no echarte más tierra, siendo que tú dijiste que yo te mandé a que tú te metieras a su cuenta; ¡y no te dije nada!
Ah, entonces yo cómo quedo delante de ella. ¡Yo no te puse una pistola y te obligué a que abrieras la cuenta! ¿O sí? ¡La neta quiero que arregles eso! Si no, hasta aquí llegamos y cada quien por su lado [...]
Bien, hasta este instante sentí un pánico horrible, inimaginable... la idea era clara, fue cuando opté por sentirme más mal de lo que ya estaba, teniendo la idea de estar perdiendo a un excelente amigo. No sabía qué hacer, él tenía todo el derecho de decirme esto, eran obvias las razones. Prosigamos, fue cuando decidí tranquilizarme un momento aclarando que todo esto estaba solucionado, intenté calmarlo, fue cuando dije lo siguiente:
[1]: [...] Estoy muy molesto porque le pegaste, y estaba llorando y la neta, ¡eso sí no te lo perdono!
[2]: Bueno, antes de que llegaras, ya había quedad claro, incluso de dije a David que la culpa era enteramente mía, ya no te preocupes.
Estaba desesperado, seguía con un miedo intenso, todo esto provocado por la reacción que me impactó ver los mensajes anteriores. Tenía la mente atrofiada, no sabía lo que me iba a contestar, esta era mi última, única esperanza de que se tranquilizara un poco, si no, quién sabe cómo hubiera reaccionado. A todo esto vino una clama que me sirvió de efecto analgésico. Al último mensaje que recibí, fue medio tranquilizante, al quedar sólo como una advertencia, describo este momento más o menos como haber nacido de nuevo. En esa misma semana empezaría el anhelado correo navideño, y me sentí más tranquilo al saber que con una larguísima carta, estaría expresando mi más sincero perdón a base de ofrecer unas gratas disculpas al ser más fraterno. No dudé siquiera en hacerla de inmediato, ya terminada decidí enviarla, apenas hoy trece de Diciembre es cuando se dará cuenta de que todo está arreglado y lo que dice esta carta es para buscar la posibilidad de que sí, efectivamente perdone las estupideces que yo mismo cometí y las barbaridades de las que supuestamente están en mi contra. Pero hablemos de hoy, tengo la dignidad semidestrozada, y la integridad de un niño que hace el ridículo en frente de sus padres. Sólo me basta esperar para ver si en verdad quedo perdonado, o si seguiré teniendo consciencia de lo que hice y quizá la culpa por haber hecho algo y no premeditar de las consecuencias. Es que esto no está para desearlo, ni siquiera al peor enemigo; ojalá que nunca te tenga que pasar a ti, se siente horrible pensar que amistades se pueden perder por una estupidez por algo que parecía, simplemente agradable. Sí, voy a jugar con la gente, pero habrá pensar ahora sí las consecuencias de mis actos, que hace varios años eran igual de desastrosas, ya debí haberme acostumbrado a enfrentar al alto mando, pero por otra parte me gusta pensar del lado amistoso, de cuántos amigos tendré que involucrar, erradamente, ni idea entonces de cómo me guiaré por la vida.
Pues suerte, y que tu vida ya no sea tan desastrosa como la mía, sé que te gusta leerme, pero híjole, me falta por escribir muchísimo, será esta la primera vez que me extienda más y más. Bueno, en sí qué paso, veamos de qué se me culpa; primeramente por poseer de cualquier manera la información de acceso de una cuenta de correo electrónico, Hotmail en este caso, a la cual la supuesta víctima entra diario, como si no tuviese otra forma de pasar el tiempo. ¡Por favor! Es que la bastardía le cegó los ojos, estábamos en la escuela, ni idea del | |